La flojera en el verano: Cómo afecta a las relaciones de pareja y a la percepción con uno mismo
El verano suele asociarse con relajación, descanso y días más largos, pero también con un fenómeno que muchos conocemos: la flojera. Esa sensación de querer hacer lo mínimo necesario puede ser vista como un enemigo de la productividad, pero ¿qué pasa cuando este estado se traslada a la dinámica de pareja?
Para entender más sobre este tema, conversamos con Stefanella Costa, psicóloga, doctora en psicoanálisis y académica de la Universidad Diego Portales.
La flojera, lejos de ser un enemigo, puede ser una aliada para reconfigurar la relación desde un espacio más genuino y sin presiones. El verano es, al final del día, una temporada para disfrutar y reencontrarse, tanto con uno mismo como con la pareja.